Suplementación

Los suplementos de la dieta (integrativos), minerales o vitamínicos, se suelen dar en medidas "aconsejadas" puesto que los estudios sobre las necesidades de cada especie están muy limitados. Estos suplementos pueden hacer daño al reptil ya sea en exceso o en carencia. Entonces tenemos que es muy importante suplementar pero sin sobresuplementar a los reptiles.

Se debe de suplementar aquellas dietas compuestas por invertebrados, ensaladas mixtas y vertebrados desosificados (incluyendo roedores jóvenes) o eviscerados.

Aquellas dietas a base de piensos (piensos para herbívoros o carnívoros) raramente están equilibradas y necesitarán una suplementación. Normalmente, estos piensos contienen entre 10-12% de grasa que es mucho mayor que aquella proporcionada en ensaladas y mucho menor que aquella contenida en invertebrados (hasta 70%). La grasa será necesario para un correcto crecimiento, especialmente en omnívoros (por ejemplo una pogona). En fin, dependerá del producto en cuestión y siempre debemos de seguir la opinión de un especialista.

En líneas generales debemos de dar suplementos con vitaminas hidrosolubles y liposolubles (A,D,E,K), así como minerales necesarios para una nutrición adecuada. Las vitaminas liposolubles deber de ser ingeridas con grasas para ser absorbido en el intestino.

A la hora de añadir un suplemento tenemos que tener en cuenta factores como pueden ser: la descomposición de los componentes (por ejemplo al integrarlo en el agua), la palatabilidad (al añadirlo a ensaladas por ejemplo), factores que, en mayor o menor grado pueden causarnos problemas de diversos tipos.

Es importante tener en cuenta el tipo de animal a la hora de suministrar los suplementos, ya que no son las mismas exigencias las de un carnívoro que de un herbívoro o de una Iguana Verde y una Tortuga de agua del género Graptemys.

En cuanto a los productos comerciales debemos de conservarlos en un sitio seco y de baja luminosidad, siempre evitando aquellos carentes de fecha de caducidad.

MINERALES

CALCIO

Se debe de realizar una suplementación con calcio en todos los saurios y especialmente a los quelonios pero no disponemos de datos sobre qué forma y qué cantidades. Se debe de alimentar a las presas de los insectívoros y que se garantiza que los reptiles recibirán el suplemento mineral. Los insectos que se consiguen comercialmente necesitan una suplementación ya que el ratio Ca:P suele estar invertido.

Pueden aparecer deficiencias en calcio en herbívoros si la dieta contiene gran cantidad de oxalatos que sequestran el calcio en el tracto intestinal evitando así su absorción. Un ejemplo de verdura con elevado cantidad de oxalatos puede ser la espinaca.

En cuanto a piramidismo en tortugas, los estudios realizados en Geochelone sulcata demostaron que sucedía tal piramidismo en tortugas mantenidas en ambientes secos, con poca variedad entre grupos con altos y bajos niveles de proteína. Este estudio demostró que no había influencia significativa del ratio Ca:P sobre el piramidismo (Wiesner and Iben, 2003).

VITAMINAS Y SUS DESEQUILIBRIOS

VITAMINA A

Una deficiencia de vitamina A es raro en reptiles herbívoros ya que los beta-carotenos, precursores de vitamina A, están presentes en plantas y frutas.

Normalmente los recién nacidos tendrán suficiente vitamina A para los primeros 6 meses de vida ya que está presente en la yema(saco vitelino) de huevo. Esta vitamina se almacena a nivel hepático.

Las dietas ricas en proteínas pueden agotar las reservas de vitamina A. La hipovitaminosis A lo vemos más regularmente en quelonios acuáticos jóvenes a los que se les dan una dieta inadecuada. 

Es muy típico también la presentación en Eublepharis macularius, así como en camaleones en general, aunque los que vemos más a menudo son Chamaeleo calyptratus y Furcifer pardalis, quizás porque son los más comunes mantenidos en cautiverio. Suelen presentar con problemas oculares y sobretodo a la hora de mudar (Eublepharis macularius) por lo que hay que tratar los ojos afectados pero también solucionar la causa suplementando con vitamina A oral.

VITAMINAS DEL COMPLEJO B

La tiamina o vitamina B1 se requiere para el correcto desarrollo y funcionamento de los tejidos nerviosos. Una deficiencia de la misma puede conllevar a síntomas como: espasmos, ceguera, imposibilidad de usar ciertos grupos musculares, postura anómala. También se describen alteraciones reproductivas como distocia.

La deficiencia de tiamina suele ser atribuible a la presencia de tiaminasas en vez de una dieta tiamina deficiente. Estas tiaminasas van a degradar las reservas de los reptiles. Desde el punto de vista de los herbívoros, estas tiaminasas se pueden encontrar en ciertas plantas y en verduras congeladas, ya que al congelar, decrecen los niveles de vitaminas e incrementa la actividad de las enzimas. Para los carnívoros, encontramos tiaminasas en los peces que, como hemos dicho, aumentarán su actividad durante la congelación. Si se hierven los peces antes de la administración se desnaturalizarán dada su naturaleza proteica.

Las demás vitaminas del complejo B son sintetizadas por bacterias dentro del tracto intestinal. La biotina es una importante en cuanto a su deficiencia en aquellos reptiles que se alimentan de huevos enteros. La albúmina contiene avidina que inhibirá la síntesis de biotina dentro del organismo pero, más importante de todo es que, en la naturaleza no suelen tener estas deficiencias porque en el tejido embrionario se encuentra biotina. En cautividad, al ofrecer huevos no fértiles, nos dará este problema.

También puede surgir una deficiencia a causa de un tratamiento antibiótico prolongado que normalmente se soluciona con una suplementación del complejo B o con una inoculación de cultivo intestinal.

VITAMINA C

Animales que necesitan ingerir vitamina C en la dieta ya que no pueden sintetizarlos ellos mismos incluye el hombre, primates no humanos, cobayas y murciélagos frugívoros. El ácido ascórbico se produce en el riñón y tracto gastrointestinal de reptiles. Una dieta herbívora que contenga verduras de hoja verde oscuro y frutas cítricas previene una situación de hipovitaminosis C que puede cursar con sangrado de encías, separación de zonas del tegumento, etc.

VITAMINA D

Los niveles de vitamina D tienen efecto sobre los niveles de calcio en un sistema complejo incluyendo la parathormona, calcitonina y con unos efectos directos e indirectos, así como retroalimentacaiones negativas de unas sustancias sobre otras.

Todos aquellos suplementos que poseen vitamina D3 deben poseen una fecha de caducidad que debe ser adecuadamente etiquetado ya que la presencia de grasa, hierro y cobre entre otros pueden alterar su molécula durante su almacenamiento.

Algunas especies de plantas producen vitamina D2 (ergocalciferol) que es un análogo de la vitamina D3, y puede ser metabolizado en una manera similar a la vitamina D3. La actividad biológica de la vitD2 y de sus metabolitos es mucho menor que la vitD3 en algunos peces, anfibios, reptiles y aves (Hay and Watson, 1976).

La deficiencia de esta vitamina posiblemente es la que más se presenta a nivel de clínica, normalmente sobre animales herbívoros que no se suplementan o no se les proporciona una lámpara de UVB (ya que la vitamina D proviene del colesterol y debe de ser activado por el espectro UVB para activar el colcalciferol que sufrirá transformaciones en hígado y riñón).  Este es un tema que se desarrollará en otro artículo (ver fisiología-Calcio/D3 y Enfermedad metabólica ósea). También los carnívoros pueden presentar una deficiencia de esta vitamina al ofrecer dietas de carne sin contenido óseo o, visto más a menudo, al ofrecer roedores de muy joven edad, los cuales no tienen los huesos desarrollados aún. Un ejemplo de estos lo podemos ver en el género Varanus (Varano de la Savanah, un animal mantenido extensamente en cautividad en Europa).

En Iguanas Verdes se ha realizado un estudio comparando dos grupos, uno que se le administraba una dieta que contenía 2000UI de vitamina D3 y otro grupo de iiguanas salvajes viviendo en exterior; el primer grupo poseía unos niveles plasmáticos de 25-dihidroxivitamina <5ng/ml y aquellos en exterior poseían una media de 150ng/ml (Bernard et al., 1991).

Se han realizado también estudios en geckos diurnos de Madagascar y en Dragones de Komodo. En los Dragones se vió que aquellos juveniles necesitaban UVB para mantener unos niveles séricos normales de 25-dihidroxivitamina D3 (130ng/ml) inculso cuando eran alimentados con dietas conteniendo 1600-3000UI de vitamina D3 por kg de materia seca (Gyimesi and Burns, 2002).

Geckos Leopardo alimentados con dietas conteniendo 720UI de vitamina D3 (materia seca) sin exposición de UVB desarrollaban normalmente (Allen, 1989)

Sorprendentemente, también hay estudios sobre juveniles capturados Sceloporus occidentalis en los que se vió que alimentados con una dieta deficiente de vitamina D3 pero con unos niveles de calcio adecuados y sin exposición de UVB durante 10 semanas, tenían unos niveles casi idénticos de calcio y fósforo en suero y en huesos que aquellos salvajes en libertad y, además un crecimiento muy similar.

Se ha visto una relación directa en Furcifer pardalis entre dietas con contenido bajo de vitamina D3 y comportamiento asoleadora. Pasaban más tiempo bajo unos niveles más elevados de UVB aquellos individuos con dietas deficientes que los que poseían una dieta rica en vitamina D3 (Ferguson et al., 2003). Sugiere que esta especie puede adquirir unos niveles de vitamina D3 a través de la dieta y/o a través de fotobiosíntesis y modifica su comportamiento en base a esto.

En Gopherus agassizii juveniles y Geochelone sulcata se ha visto que no había cambios plasmáticos de 25-dihidroxivitamina D3 cuando se alimentaban con dietas con 20.000UI/kg (materia seca) y 8.5UI/g de peso, respectivamente (Ullrey and Bernard, 1999).

La mayoría de ofidios consumen dietas ricas en calcio y vitamina D3 y no suelen presentar síntomas de enfermedad metabólica ósea.

Mirando los estudios, parece sensato suponer que la mayoría de los saurios y de las tortugas no pueden depender exclusivamente de vitamina D3 en la dieta, al menos hasta que experimentos avanzados demuestren lo contrario.

Los animales que presenten una deficiencia de esta vitamina se presentan con enfermedades óseas metabólicas, incluyendo deformaciones (osteodistrofia fibrosa), parálisis, etc y que pueden acabar con la vida del animal.

Por lo tanto, en este campo, será muy importante la suplementación de los animales y la vigilancia de las dietas de las mismas. Esto incluye la relación calcio/fósforo en los animales herbívoros y el suplemento o ofrecimento de presas con tejido óseo desarrollado para aquellos carnívoros.

Debemos de tener cuidado a la hora de suplementar y no producir una hipervitaminosis que causará un incremento de la absorción de calcio intestinal y depósito de la misma en los tejidos. Puede producirse la misma por una sobresuplementación y, también por ingestión (directa o indirecta) de rodenticidas conteniendo vitamina D.

VITAMINA E

Los carnívoros están predispuestos a deficiencias tanto de esta vitamina, como a la biotina, debido principalmente a la presencia de acidos grasos poliinsaturados presentes en los peces y tiaminasas, respectivamente. Se debe de tomar precaución de que estos peces sean frescos (o frescamente congelados y posteriormente descongelados a temperaturas bajas) y, lo más importante, que no tengan signos de descomposición.

Se deben de ofrecer peces variados y no sólamente peces con alto contenido de ácidos grasos insaturados, como peces rojos.

Signos clínicos de una deficiencia de vitamina E son: anorexia, bradicardia, nódulos bajo la piel y esteatosis.

Una enfermedad que se describe cada vez más en reptiles debido a una deficiencia de vitamina E es la "enfermedad del músculo blanco", cada vez más frecuente en cocodrilianos. Esta enfermedad se debe a un exceso de peces altos en aceites o un exceso de roedores obesos. Los signos clínicos no son específicos presentantándose a nivel del músculo estriado esquelético y cardíaco. Los signos clínicos pueden simular una hipocalcemia o estar asociados a esteatitis. La miopatía está causada por un descenso del efecto antioxidante de la vitamina E.

Las deficiencias de vitamina E están asociadas a una deficiencia de selenio. Sí que hay referencias fiables de dosis de vitamina E pero, en cuanto al selenio, no se conocen dosis específicas pero, en una dieta normal debería de haber 0,3ppm de selenio y nunca exceder 0,5ppm.

VITAMINA K

Esta vitamina lo sintetizan las bacterias intestinales de los reptiles. Se pueden observar deficiencias después de un tratamiento antibiótico prolongado o también en animales envenenados con sustancias como warfarina o estricnina. Se solucionan las deficiencias normalmente sin dificultad ofeciendo yogur, bacterias del género Lactobacillus, o con administración/cultivo de heces de animales de estado sanitario conocido.


Cada animal tiene sus exigencias y, por esto aunque se pueden seguir unos patrones de dosificación, debe de ser administrado y tratado de forma individual según las necesidades.

Existen muchos productos en el mercado de diferentes fabricantes, algunos con minerales como calcio y fósforo, con o sin vitaminas de todas las clases. Estamos realizando un estudio sobre las diferentes presentaciones disponibles que pronto tendremos a su disposición.