Incubacion

EN LA NATURALEZA

En vida salvaje, los reptiles buscan activamente aquellos microhabitats adecuados donde pueda ser llevado a cabo una ovoposición exitosa. Puede involucrar excavar un agujero, construir un nido o encontrar una zona tranquila y apartada. 

Los factores más críticos para lograr una exitosa incubación y eclosión son temperatura, humedad y oxígeno. La cáscara del huevo es permeable al agua, oxígeno y a los productos de la respiración. 

Gracias a las membranas coriónica-alantoideas y la cáscara se produce intercambio de dióxido de carbono y oxígeno entre el embrión y el ambiente. la falta de oxígeno o anoxia es una de las causas por las cuales mueren embriones dentro de los huevos o incluso nacen animales muy débiles. 

Algunas especies de reptiles como las pitones muestran comportamiento endotérmica para la incubación. Un ejemplo bien documentado de este tipo de comportamiento se da en Python molurus bivittatus donde la hembra abraza a los huevos y produce contracciones musculares esquéticas en intervalos de 5-20segundos. De esta manera se logra y se mantiene unas temperaturas de 30-32ºC.

DIAGNÓSTICO DE PREÑEZ O GRAVIDEZ

Tanto si hablamos de reptiles vivíparos (embarazo o preñez) o de animales ovíparos (gravidez), tenemos las mismas herramientas para determinar si hay desarrollo embriónica en los oviductos: palpación, radiografía, ecografía.

En las serpientes y saurios más pequeños se puede realizar una palpación con facilidad aunque puede ser dificil diferenciar entre huevos y folículos preovulatorios.

En quelonios de pequeño y medio tamaño se puede realizar mediante palpación colocando el dedo en la fosa prefemoral y volteándolo 45º. 

La ecografía es la herramienta más eficaz para diagnosticar preñez o gravidez ya que no es invasivo, no ejerce ningún tipo de daño sobre los embriones si se realiza adecuadamente, permite determinar el estadío de foliculogénesis, ovulación y también permite determinar la viabilidad de los embriones.

La radiografía es otra herramienta de gran uso y ayuda en el diagnóstico en reptiles. Se sabe que los riesgos de teratogenicidad inducida se reducen hacia el final de la gestación. Aquellas especies vivíparas se deben de radiografiar únicamente hacia el final de la gestación. En la mayoría de boas se sabe que la gestación media dura 6 meses si se mantienen con un punto caliente de 34ºC, por lo que se podría realizar radiografías entre 5-6 meses. En cuanto a las especies ovíparas, se sabe que a la hora de la puesta habrá un desarrollo embriónico de aproximadamente 50% por lo que sólo se realizan radiografías si es completamente necesario. Los huevos de quelonios poseen una cáscara calcárea, siendo así la radiografía una herramienta extremadamente útil para su diagnóstico.

Aquellos huevos infértiles son de menor tamaño y presentan un color más apagado que aquellos viables. Una técnica utilizada para confirmar la viabilidad es mediante transiluminación, donde se coloca una fuente de luz cerca del huevo, pudiendo visualizar así los vasos sanguíneos.
 

INCUBADORAS Y CONDICIONES AMBIENTALES

Las incubadoras suelen tener diseños bastante sencillos y las incubadoras normales de pollos suelen funcionar bien con unas simples modificaciones. Los puntos a tener en cuenta de las incubadoras de reptiles son:

  • A)Un buen aislamiento para evitar pérdidas de calor y humedad.
  • B)La temperatura debe ser uniforme dentro de la estructura, sin puntos calientes.
  • C)Un control de la temperatura con un termostato.

En cuanto a los sustratos a usar, hay varias referencias utilizando vermiculita, turba, arena, papel trozeado. Se debe de usar el mejor sustrato, adecuado a la especie en cuestión y, por supuesto con la proporción de agua según la especie.

La mayoría de las incubadoras se construyen con una doble estructura, en el cual se solocarán los huevos en el recipiente de mayor tamaño contenido dentro de la mayor. El recipiente interior se puede suspender en aire o también en agua. Una elevación del recipiente de menor tamaño dentro del más grande permite una mejor distribución del calor. Cuando se utiliza agua, ésta permite mantener la humedad relativa alta. Recipientes de plástico impermeables serán los mejores para este diseño, siendo los "tupper" muy adecuados para la misma.

Hay numerosas formas de calefacción como mantas eléctricas, cables térmicos,etc, pero cada uno tiene limitaciones. Un calefactor de agua es un método excelente para crear la temperatura adecuada. Será necesario un termostato para ajustar la temperatura dentro del recipiente. Los criadores normalmente ajustan un segundo termostato para evitar catástrofes. Lo más seguro sería tener preparado la instalación unos días antes de la llegada de los huevos ya que, sobre todo si es la primera vez, suelen haber problemas que no esperamos. Una vez establecida la temperatura se debe evitar abrir el recipiente. Para facilitar el control de los huevos se puede realizar una ventana superior.

Aunque no hayan estudios científicos que demuestren lo contrario, se debe de tener precaución de no girar los huevos durante el transporte o incubación. Lo mejor es realizar una pequeña marca en la parte superior del huevo para no perder la disposición espacial. Mejor será con un lápiz que con otros rotuladores que puedan intoxicar el huevo. Esta cuestión está muy discutida entre herpetólogos y muchos están en desacuerdo. Lo que sí se sabe es que no contienen chalazas los huevos de reptil, estructura que mantiene posicionado el embrión en los huevos de ave.

Los huevos se entierran en el sustrato por la mitad y se le añade agua para que esté humedo pero no líquido. Hay diversas opiniones sobre esto, algunos prefieren enterrar totalmente los huevos, otros dejerlos en superficie. Si tenemos alguna duda sobre la calidad del agua podemos usar aquella enbotellada pero no suele haber ningún problema con agua de grifo.

Un termómetro se debe de colocar en el sustrato a nivel de la parte enterrada de los huevos y, si es visible desde la parte de fuera podrémos controlarlo con mucha más facilidad. Se debería de controlar todo al menos una vez al día.

De forma ideal se pulveriza a diario para mantener la humedad y, si se mantiene el pulverizador dentro de la incubadora ayudará a mantener la temperatura.

Se sabe de gente que consiguen unos resultados sorprendentes al incubar los huevos en una caja guardada a temperatura ambiente. Hay diferentes preferencias para la incubación y también es muy variable según la especie en cuestión. Lo mejor es informarse sobre el mejor método de la especie de interés.

Un cierto moteado en la superficie puede no ser significante pero, si observamos cambios drásticos en el color, textura, crecimiento, o aparece recubierto de hongos, será indicio de muerte embrionaria o infertilidad.

La viabilidad se puede comprobar con una linterna, por ejemplo un oftalmoscopio, en contacto directo con el huevo en una habitación oscura, en el que se visualizará el crecimiento vascular. Los huevos no viables tendrán una luminosidad homogénea blanco-amarillento. También se puede utilizar un trasductor de ultrasonidos a frecuencias altas (7,5-10MHz) sobre huevos no calcificadas. Si se realiza esto se debe utilizar un gel hidrosoluble ya que puede taponar los poros limitando el paso de oxígeno.

Según la temperatura y la especie habrá diferentes periodos de incubación. Normalmente, cuanto mayor es la temperatura menor es el periodo de incubación, hasta un límite. En la literatura herpetológica podemos encontrar los valores normales de incubación dependiendo de la especie en cuestión. Aquí tenemos algunos ejemplos de tiempos, temperaturas y humedades de incubación:

ESPECIE

PUESTA

TEMPERATURA

HUMEDAD REL.

TIEMPO

Boa Constrictor

vivip

28º-34ºC

50-70%

120-240d

Pitón Birmana

ovip.

25-30ºC

70-80%

56-65d

Pitón Real

ovip.

25-30ºC

70-80%

90d

Tortuga Mora

ovip.

20-27ºC

30-50%

60d

Tortuga Caja

ovip.

24-29ºC

60-80%

50-90d

Iguana Verde

ovip.

29,5-39,5ºC

70-80%

73d

Anolis Verde

ovip.

23-29ºC

70-80%

60-90d

 

La mayoría de especies ovíparas poseen una pequeña carúncula o diente que le permite salir del huevo. Este proceso suele tardar entre 24-48horas y, normalmente hay un periodo de dos días desde el incio a la cesión de la eclosión de una misma puesta.

Las especies vivíparas nacen rodeados de las membranas placentales. Los pequeños rápidamente perforan estas membranas para realizar sus primeras ventilaciones. En el postparto se ha observado algunas hembras que consumen las placentas, huevos no viables o infertiles e incluso reciñen nacidos. Este tipo de comportamiento se ha interpretado como reciclaje de energía, prevención de predación por olores o simplemente como artefacto de cautividad.

En puestas de saurios y ofidios normalmente todos los huevos eclosionan a lo largo de hasta varios días. En algunas especies de quelonios se ha definido un tipo de puesta bimodal, mediante la cual, los huevos de una misma puesta e incubados en las mismas condiciones eclosionan a lo largo de 3-4 semanas.

Unas condiciones inadecuadas pueden provocar eclosiones prematuras en las cuales los neonatos de quelonios poseen unos sacos de yema anormalmente grandes. S que se considera normal en quelonios la presencia de  remanentes de la yema. En saurios y ofidios se observa una zona agrandada alrededor de la zona umbilical. los neonatos se colocan sobre paños húmedos hasta que se produce la reabsorción. 

Muchos criadores realizan una apertura de la cáscara para determinar la viabilidad visualizando los vasos sanguíneos una vez superado el tiempo esperado de incubación. Se recomienda que los neonatos abandonen el huevo de forma voluntaria para prevenir trauma y permitir la reabsorción de la yema.

En caso de tardar la eclosión se puede ralizar una pequeña incisión en el huevo para visualizar el embrión. Esto debería de realizarse en casos extremos y se deben de mantener intactos los vasos del huevo. En caso de que se tuviera que ayudar al embrión a salir del huevo habría que estimular la respiración del neonato. Esto se puede realizar con doxapram HCl, 0,2% via oral, 1-2 gotas.

Si cuando emerge el neonato aún permanece el saco enganchado, se debe de esperar a que se caiga por sí sólo dejando al neonato en una superficie húmeda. Normalmente se absorbe el contenido del saco a cavidad abdominal antes de eclosionar.
 

MANTENIMIENTO DEL NEONATO

Muchos autores dejan a los pequeños dentro de la incubadora durante los primeros días de vida. Se pueden sacar para albergarlos en otro sitio pero con una temperatura parecida a aquella de la incubadora. La humedad debería estar cerca del 100% ya que serán muy sensibles a la deshidratación.

Durante los primeros días si presentan restos de yema, deben de colocarse sobre un substrato húmedo para permitir la reabsorción. Durante este periodo pueden presentar anorexia que se considera normal.

Pueden haber cambios ontogenéticos en diferentes especies como por ejemplo en Lampropeltis sp. donde de forma natural poseen una impronta congénita para alimenbtarse de pequeños saurios y anfibios. Mientras que cuando alcanzan la madurez física ya expanden su dieta a roedores. En cautividad suelen alimentarse sin problemas desde el comienzo de roedores recién nacidos. Las serpientes realizan la primera muda en los primeros días de vida y después comienzan a comer.

Se pueden albergar en grupo o individualmente, siendo la última la mejor para controlar a cada individuo. También se pueden mantener en grupo y separar para la alimentación. Si se viera agresividad entre los neonatos lo mejor es separarlos.

La yema produce un soporte nutricional durante los primeros días de vida y, en algunos casos pueden llegar a pasar con esto la primera hibernación. Las serpientes pueden no llegar a comer hasta realizada la primera muda. Es importante controlar los pesos de los neonatos semanalmente.