Boa Constrictora

INTRODUCCIÓN

Taxonomía y Regulación

Clasificación Apéndice II del convenio CITES. Es considerada una especie amenazada por sus capturas, fuente de alimento, pieles y destrucción de su hábitat.

Dentro de la familia Boidae y género Boa encontramos Boa Constrictora (Boa constrictor) con 10 subespecies de diferentes áreas geográficas (las primeras 6 subespecies son reconocidos por todos los herpetólogos, mientras que los últimos 4 no lo son); B. c. amarali (Boa de Amaral), B. c. constrictor (Boa de Cola Roja), B. c. imperator (Boa Común), B. c. nebulosa (Boa Dominicana), B. c. occidentalis (Boa de Argentina), B. c. orophias (Boa de Santa Lucía), B. c. sabogae (Boa de la Isla de Perlas), B. c. melanogaster (Boa de Ecuador), B. c. longicauda (Boa de Perú), B. c. ortonii (Boa de Orton). La mayoría de las subespecies se diferencian más por su distribución geográfica que por su apariencia pero sí que ocurren variaciones regionales en tamaño, conformación y coloración  (Chiaraviglio, et al., 2003; Mattison, 2007; O'Shea, 2007; Stafford, 1986).

Distribución

Las Boa Constrictoras se distribuyen en una amplia zona del continente Americano, desde el Norte de Méjico a través de Centroamérica hasta el Norte de Argentina y en algunas islas del Caribe. En esta última los márgenes se dividen a lo largo de la cordillera de los Andes alcanzando su distribución al este de las montañas hasta norte de Argentina. En la zona Oeste su extensión llega hasta Perú. La podemos encontrar en varias islas del Caribe y del Pacífico tales como the Lesser Antilles, Trinidad, Tobago, Dominica, and St. Lucia. También pueden ser encontradas en algunas islas de la costa de Belize y Honduras (Chiaraviglio, et al., 2003; Mattison, 2007; O'Shea, 2007; Stafford, 1986).

Descripción

El tamaño medio de las Boas del continente se encuentra entre 1.2-3.6m; aquellas de las islas siendo menos de dos metros. La longitud máxima datada superaba ligeramente los 4 metros. Las hembras son de mayor tamaño, siendo el tamaño medio de 2-3m para hembras y 1.8-2.4m para machos. Raramente superan los 27kg de adultos. La cola de los machos es más ancha que en hembras y posee unos espolones de mayor tamaño. En juveniles se puede evertir los hempienes pero en ejemplares de mayor tamaño es mucho más fácil el uso de sondas de sexaje. La profundidad de sondaje en escamas en hembras es de 2-4 escamas, mientras que en machos es de 10-12.

Los patrones de coloración son distintivos en las boas constrictoras. Dorsalmente el fondo color crema o marrón marcado con bandas oscuras además de unas manchas redondeadas más pequeñas. Dichas manchas se vuelven de un color marrón-rojizo más oscuras hacia la cola. En la cabeza se definen manchas longitudinales características. Una desde la zona rostral de la cara, dorsalmente hasta la parte posterior de la cabeza, otra que forma un triángulo con el hocico y el ojo, y la última se continúa desde este triángulo hacia la mandíbula. Poseen manchas dorsales que se van aproximando caudalmente. Boa constrictor constrictor posee menos de 20 manchas dorsales, Boa constrictor imperator posee 21 ó más y Boa constrictor occidentalis posee 29-30 interconectados.

Las Boas Constrictoras presentan en la zona pélvica vestigios de extremidades, siendo más grandes en machos que hembras. Poseen una dentición constrictora aglifa compuesta de dos filas de dientes en la arcada superior y una en la inferior. La dentición es acrodonte (unidos al hueso) y polyphydonte (capacidad de regeneración). En cuanto al aparato respiratorio, al igual que sucede con las pitones, tienen dos pulmones funcionales (Mattison, 2007; O'Shea, 2007; Pough, et al., 2004).

La vida media datada en vida silvestre son 20 años, habiendo ejemplares de hasta 30 años. En cautividad esta media se encuentra entre 25-35, encontrando algunas más longevas de 40 años.

Las Boas Constrictoras de Colombia se considera que poseen un carácter más dócil como regla general, mientras que aquellas de Mejico, de Centroamerica y las islas pueden ser más agresivas. Durante los últimos años la mayoría de los animales disponibles son criados en cautividad por lo que poseen un carácter más dócil que aquellas importadas.

Hábitat

Aunque habitan en muy diversos hábitat, se han encontrado principalmente en claros de la selva y sus límites. También es posible encontrarlas en bosques, pastizales, bosque tropical secos, matorral espinoso y zonas semi-desérticas, además de cerca de zonas de agricultura. Es común verlas en zonas cercanas a los ríos y con corrientes. Las formas juveniles son de costumbres más arbóreas que las adultas (Mattison, 2007; Montgomery and Rand, 1978; O'Shea, 2007; Stafford, 1986).

 

MANTENIMIENTO EN CAUTIVIDAD

TERRARIO

Es una especie semi-arborícola. A medida que van creciendo ocupan más el suelo, pudiendo aprovechar incluso madrigueras de mamíferos. Es importante poseer un habitáculo a prueba de serpientes, ya que son grandes escapistas, además esta especie posee una gran fuerza que le permitirá sin problemas empujar tapas y abrir puertas sin un sistema de seguridad que se lo impida. Una Boa juvenil se puede mantener en un terrario de unas dimensiones mínimoas de 60 x 40cm, pero rápidamente incrementará sus requerimientos, teniendo en cuenta que durante el primer año de vida el incremento de tamaño llega al 300%. Una Boa adulta necesitará un terrario de 1.8m de largo como mínimo, aunque algunas de las especies más pequeñas pueden alojarse en terrarios de 1.2m de longitud. El ancho y alto debería de tener 60cm como mínimo.

Usar como sustrato papel de cocina, cesped artificial, alfombras de reptiles o similares por su fácil limpieza y capacidad de ayudar a detectar ácaros y monitorizar las heces. Los substratos de pino, cedro y álamo quizá sea mejor no usarlas por su posible ingestión o toxicidad. Si se utiliza otro tipo de substrato granular diferente de alfombras o papel, se debe de cambiar de sitio para ofercer alimento para evitar ingestas indeseables.

Como escondite se puede usar cualquier caja o recipiente opaco con una apertura por arriba o en un lateral. Otro enriquecimiento ambiental podrían ser ramas ya que de juveniles tienen unas costumbres más trepadoras que las adultas.

TEMPERATURA Y HUMEDAD

Un temperatura diurna entre 28-32ºC sería ideal, con un punto caliente de 32-35, pudiendo descender a 26-30 de noche. Durante la noche se puede usar luz infrarroja, bombilla de cerámica, o mantas térmica situadas por fuera del terrario. Todos estos métodos de calor con el termostato y adecuadamente añadiendo un termómetro extra para controlar que funciona correctamente el control de temperatura.

La humedad relativa (HR) depende de la especie en cuestión, pudiendo variar entre 50-70%. Puede resultar difícil mantener la humedad en un ambiente seco por lo que el uso de escondites o cuevas con una humedad más elevada mediante el uso de musgo o similares puede ser de ayuda. Éstos escondites pueden servir también para la puesta de huevos durante la època de cría.

ILUMINACION

Un fotoperiodo de 12horas que se reduce a 8-10h durante momento de cambio de estación parece el más adecauado.

El espectro de luz ideal será aquella más parecida al sol que incluye tanto el espectro visible como ultravioleta. No necesitan espectro ultravioleta B en cautividad aunque sí que se ha demostrado que ciertas especie de serpientes se benefician de este espectro. Las bombillas comúnmente utilizadas son aquellas incandescentes protegidas siempre por una rejilla.

ALIMENTACION Y AGUA

En vida silvestre las Boas Constrictoras son carnívoras, alimentándose de pequeños mamíferos, murciélagos y aves. Ayudan al control poblacional de roedores y oposum que pueden llegar a ser un verdadero problema en zonas agrícolas, tanto por ser devastadas como por el potencial riesgo zoonótico. El sistema de caza que usan consiste en capturar a su presa con la boca y apretarla entre sus anillos muriendo por asfixia, procediendo a su ingesta posteriormente. El alimento tarda en digerirse una media de 4-6 días (Bartlett and Bartlett, 2003; Mattison, 2007; O'Shea, 2007; Stone and Holtzman, 1996).

En cautividad se pueden alimentar con ratones, ratas y pollos dependiendo del tamaño. Para aquellos individuos que no comen con facilidad se les puede ofrecer jerbos o ratones o ratas de color oscuro. Como norma, la presa no debe ser más grande que la parte más ancha de la boa. Se puede usar alimento vivo (en España aún está permitido alimentar con presas vivas mintras no sea expuesto al público; en Reino Unido no está permitido) o comprado muerto congelado. Siempre dejaremos que se descongele completamente a temperatura ambiente preferiblemente.

Suele ser común sobrealimentar a las pitones y boas en cautividad y la frecuencia de alimentación debería ser proporcional a la cantidad de energía metabólica consumida por el organismo. Una alimentación semanal compuesta de 2-3 piezas parece adecuado.

Deberemos proveer en todo momento un recipiente suficientemente grande con agua limpia para beber y bañarse. Se debe cambiar ya que durante el baño suelen defecar y/o orinar en el recipiente.

REPRODUCCIÓN

Boa constricor es una especie ovovivípara y polígama. Los machos se reproducen con varias hembras, y las hembras pueden tener más de un compañero por temporada. La búsqueda del compañero requiere un gasto elevado de energía, hasta el punto que algunas hembras no se reproducen de no presentar una condición física adecuada. Por lo tanto no toda hembra se reproduce en cada temporada reproductiva (O'Shea, 2007; Stafford, 1986).

La madurez sexual se alcanza entre 3-5 años y se alcanza antes en machos que en hembras. El sexaje de esta especie es relativamente sencilla mediante sondas de sexaje, siendo de 2-4 escamas en hembras y 10-12 en machos (ver descripción más arriba).

En estado salvaje las còpulas se realizan entre Abril y Agosto. Las hembras presentan una zona hinchada aproximadamente 2/3 partes hacia caudal 2-3 semanas antes de la ovulación. Tras la còpula tiene lugar una muda postovulatoria 2-3 semanas tras la ovulación. La gestación dura 100-120 días tras la muda postovulatoria. Pueden parir hasta 65 neonatos (25 de media) que miden entre 41-46cm y son independientes de la madre a los pocos minutos de nacer (Bertona and Chiaraviglio, 2003; Chiaraviglio, et al., 2003; Mattison, 2007; O'Shea, 2007; Stafford, 1986).