Pitón Verde Arborícola

INTRODUCCIÓN

La Pitón Verde Arborícola (Morelia viridis, previamente Chondropython viridis) pertenece al apéndice II del convenio CITES. 

Existen dos subspecies; M. viridis viridis (Schlegel, 1872), M. viridis shireenae (Hoser, 2003).

Es una especie atractiva como mascota, así pues resulta vulnerable a la captura de éstos animales en su ambiente natural. Además se enfrentan al problema de la deforestación de su hábitat. En Australia está prohibida la importación de pitones desde Nueva Guinea, así como la captura de ejemplares autóctonos. Por lo tanto la mayoría de pitones importadas a Europa y Estados Unidos provienen de las islas. (Bartlett, 1995; Rawlings and Donnellan, 2003; Wilson, et al., 2006b)

La Pitón Verde Arborícora se encuentra en Australia en Cabo York de la Península de Queensland, en Papua Nueva Guinea e islas de Gag (excepto archipiélago Bismarck), isla de Biak, Islas Aru e Irian Jaya de Indonesia (Rawlings and Donnellan, 2003; Wilson and Heinsohn, 2007; Wilson, et al., 2007).

Habitan desde las zonas de baja montaña a nivel del mar hasta los 2000 metros. En etapas juveniles, se encuentran en las zonas más exteriores de los límites del bosque donde llega más fácilmente la luz solar, y a medida que crecen se desplazan hacia zonas más frondosas (Rawlings and Donnellan, 2003; Wilson, et al., 2006).

Presentan coloraciones amarillos y rojizas-marronáceas al nacimiento, con manchas dorsales, simétricas o asimétricas en colores marrones, negros, amarillos y blancos según el individuo. Se producirá en cambio progresivo a la coloración adulta definitiva entre los 6 meses y el año de edad cuando alcancen una longitud entre 53-59 cm. En adultos las escamas de forma general son de verdes a amarillas en dorso (también se pueden encontrar variedades en azul), y amarillas las ventrales. Las manchas más o menos circulares, son de tonos entre amarillos y blancos en los adultos. La variación de color, tanto al nacimiento como la definitiva dependerá de la situación geográfica, así pues el morfotipo rojo lo encontramos en ciertas zonas de Nueva Guinea y el amarillo en Australia. Este cambio en los colores de juvenil a adulto se podría considerar como estrategia de escape a predadores. Puesto que los juveniles habitan en los límites del bosque dónde los colores predominantes son hojas marrones-amarillas, además los colores vistosos son interpretados por los depredadores como aviso ante animales potencialmente venenosos (no en este caso). El bosque más frondoso de hojas frescas y verdes camufla los colores de adultas. En ciertas poblaciones de Morelia viridis donde el cambio de coloración a adulta no se completa, manteniendo el amarillo juvenil. 

Las escamas del labio superior son usadas como detector térmico para presas e identificar predadores. Poseen una cola prensil que le permite trepar a los árboles. La parte final se usa como señuelo para caza nocturna, atrayendo pequeñas presas. La longitud media de la especie se encuentra alrededor de 1.5 metros, si bien se han encontrado de hasta 2.2 metros. En cuanto a la media de edad se describe alrededor de 15 años y un máximo de 19 en vida silvestre, prolongándose esta hasta los 20 en cautividad (Wilson and Heinsohn, 2007; Wilson, et al., 2006b).

Son pitones de carácter tímido, pasando la mayor parte del tiempo en una rama, mimetizándose con las hojas. Por lo tanto es una especie para ser observada por la noche cuando se concentra su actividad, si bien no suelen moverse durante varios días a semanas de la misma rama, a excepción de machos en época reproductiva.

Existe una gran similitud con la Boas Esmeralda (Corallus caninus) que habita en los bosques tropicales de Sudamérica tanto morfológica como ecológica (alimentación similar, etología en cuanto a la caza y la relación con el ambiente, cambio en la coloración adulta). Una diferencia que encontramos entre ambas es que la Boa Esmeralda solo presenta orificios rostrales en maxila y mandíbula, mientras que la pitón arborícola tan solo en la región maxilar (Bartlett, 1995; Torr, 2000; Wilson and Heinsohn, 2007; Wilson, et al., 2006b).

Entre los herpetólogos se ha extendido la diferenciación en variedades (Aru, Sorong, Merauke, Biak y Yapen). Taxonómicamente no está aceptada como raza, pero la tendencia parece que será en un futuro a diferenciarla en subespecies (O'Shea, 2007).

MANTENIMIENTO

TERRARIO

El tamaño de la instalación debe ser lo suficiente grande para permitir una cierta cantidad de movimiento y ejercicio, si bien un exceso en las dimensiones pueden causar estrés. Para un adulto un volumen de 320 litros sería adecuado. Para las juveniles, un terrario mas bien pequeño y bien plantado para que se sientan protegidas es lo ideal.

Estas pitones se encuentran en ramas de árboles la mayor parte del tiempo, por lo tanto un terrario vertical con muchas ramas y hojas sería el más conveniente. Podemos usar troncos (de un diámetro adecuado) y cañas, sujetándolos en ambos lados del terrario en posición horizontal. La pitón se encontrará durante el día en la rama completamente quieta, y ocultándose entre las hojas. Añadir plantas de hojas verdes y grandes tipo potos, le evitará estrés y proporcionará escondites. La actividad la Morelia viridis se basa en horas nocturnas, cuando podemos verla en posición de caza.

Como sustrato se puede usar el práctico papel de periódico, facilidad en la limpieza, o bien sustrato de ciprés, o virutas de pino. Éstas últimas proporcionarán un mejor mantenimiento de la humedad ambiental.

ILUMINACIÓN

Las serpientes en general alimentadas con ratones y pinkies, toman el calcio necesario en su dieta de los huesos de éstos. Por lo tanto tampoco es necesario aportar una fuente con espectro de ultravioleta B (UVB).

Una bombilla de calor para el mantenimiento del fotoperiodo y crear un punto caliente con su correspondiente termostato sería suficiente.

También se puede usar una manta térmica o luz infrarroja, que además podrá ser usada en las horas de oscuridad junto con un tubo fluorescente durante en día.

TEMPERATURA Y HUMEDAD

La temperatura durante el año en la península de Cabo York es bastante constante con la media de las altas entre 27-30ºC, y las bajas entre 21-24ºC. Encontrando desde noviembre a Abril los rangos superiores, y de mayo a octubre en los rangos inferiores.

La temporada de lluvias va de Diciembre a Abril. Encontrando un porcentaje de humedad elevado entre 70-80%.

ALIMENTACIÓN

Son carnívoras exclusivas, predadoras de pequeños reptiles, mamíferos, invertebrados y aves. En cautividad se han descrito casos de canibalismo en la incubación conjunta.

Respecto a las pitones mantenidas en cautividad, tendremos que pensar si deseamos alimentarlas con alimento vivo o muerto. Para recién nacidas lo preferible son pinkies de ratón recién nacido, adquiriéndolos de mayor tamaño con el crecimiento de la pitón. En vida salvaje al eclosionar del huevo se alimentan en su mayoría de reptiles, como Carlia longipes, y pequeños invertebrados.

Debemos tener en cuenta que algunas de ellas son de origen desconocido (son capturadas muchas de ellas), si bien otras se han criado en cautividad. Por lo tanto debido a su carácter tímido será necesario reducir el estrés al máximo al ofrecer el alimento. Si decidimos que van a ser ejemplares muertos, agitar ligeramente el pinki con unas pinzas delante de la serpiente puede estimular su instinto de caza. Todo ello durante la noche. Si deseamos usar una luz para observarlas debe ser nocturna o infrarroja.

Los adultos se alimentan de roedores principalmente. No se suelen desplazar de una misma rama ni para cazar. En vida salvaje llegan a pasar hasta dos semanas en la misma rama sin cambiar de posición (Cogger, 1983; O'Shea, 2007; Ross and Marzec, 1990; Torr, 2000; Wilson, et al., 2006, 2007)

REPRODUCCIÓN

La media de madurez sexual se calcula en aproximadamente 2 años y medio en machos y 3 años y medio en hembras (Bartlett, 1995; O'Shea, 2007; Ross and Marzec, 1990; Wilson, et al., 2006).

No existen muchos datos sobre la reproducción de la Morelia viridis en vida salvaje. Pero gracias a la cría en cautividad disponemos de datos. No existe una competitividad física entre los machos, sino más bien el éxito reproductivo se basa en la habilidad del macho en encontrar a su compañera. Son ellos los que se desplazan a mayores distancias en época reproductiva, dejando de alimentarse durante este período. Una vez encuentran a la hembra, gracias a los dedos vestigiales de la cloaca, estimulan a la hembra para reproducirse (Ross and Marzec, 1990; Torr, 2000; Wilson et al., 2006)

Presenta estacionalidad en cuanto a la temporada de cría aunque no existen datos en vida salvaje, en cautividad se describen activas desde Agosto hasta Enero estimuladas por las bajas presiones y coincidiendo con la época de tormentas.  Existen indicios para pensar que no se reproducen todos los años.

Gestación de 39-65 días, después de los cuales la hembra realizará una puesta de entre 6 a 32 huevos. Las madres muestran cierto cuidado de sus puestas, ya que se ha visto hembras en cautividad que se enrollan proporcionan calor metabólico para mantener los huevos a 84-88ºF. No se han descrito cuidados maternos al nacimiento. (Ross and Marzec, 1990; Torr, 2000)

Los huevos eclosionarán después de 50 días de media (rango entre 39-60 días). En vida salvaje la puesta suele realizarse en el mes de Octubre, siendo la eclosión en Noviembre durante el comienzo de la temporada húmeda. Cuando eclosionan tienen una longitud de unos 30 cm (Bartlett, 1995; O'Shea, 2007; Ross and Marzec, 1990; Wilson, et al., 2006).