Tortuga de Patas Rojas y Amarillas

INTRODUCCIÓN

Taxonomía:
La taxonomía actual es algo confusa ya que estamos ante nuevos estudios con integración de datos mediante el uso de ADN que muestran ser más precisos. Por lo tanto en algunos casos disponemos de más de un nombre científico aceptado. Ésto puede ser el ejemplo de las Tortugas de Patas Rojas (TPR) y Amarillas (TPA), Geochelone o Chelonoidis carbonaria y Geochelone o Chelonoidis denticulata, respectivamente. En 1980, Roger Bour, propuso que debería de haber una separación dentro del género Geochelone, basado en propiedades anatómicas; éso incluiría los géneros Aldabrachelys, Astrochelys, Cylindraspis, Indotestudo, Manouria, y aquellos de America del Sur, Chelonoidis.

Las dos características principales de Chelonoidis son la ausencia de escudo nucal (marginal) y la presencia de un escudo supracaudal larga indivisa (marginal que cubre la cola).  

Existen dos grupos dentro de este género, aquél que engloba a las Tortugas de Patas Amarillas y Rojas y otra que incluye a la Tortuga de los Galapagos (Chelonoidis nigra) y la Tortuga Argentina (Chelonoidis chilensis), no estando cercamente relacionados ambos grupos. En el presente artículo haremos referencia a Chelonoidis sp. La historia fósil tampoco parece coincidir entre ellas, pudiendo haber dos o tres colonizaciones separadas. Por ADN parece estar más relacionadas la Tortuga de Patas Rojas con especies africanas del género kinixys que con otras especies del género Geochelone o Chelonoidis (Le, 2006). Estudios genéticos muestran que hace millones de años parece ser que la Tortuga de Patas Rojas se separó en cinco poblaciones diferentes que podrían ser consideradas como subespecies separadas e incluso como diferentes especies (Vargas-Ramirez, 2010).

Distribución y Hábitat:
La Tortuga de Patas Rojas (Chelonoidis carbonaria) se encuentra distribuida en la mayor parte del norte de Sudamérica, incluyendo hacia el este Panamá, Colombia y Venezuela, hasta la Guayana Francesa, hasta Paraguay y Bolivia al este de los Andes. También se encuantra en la isla de Trinidad y h
a sido una especie introducida por el hombre en las demás islas del Caribe. La Tortuga de Patas Amarillas se encuentra en la cuenca del Amazonas, desde Venezuela y la Guayana Francesa hasta Bolivia y Brasil.

Las dos especies se entrecruzan geográficamente pero ni suelen encontrarse juntas dentro de un mismo microhabitat ya que la Tortuga de Patas Rojas prefiere zonas mas secas en zonas abiertas o limítrofes de zonas boscosas, mientras que la Tortuga de Patas Amarillas prefiere zonas húmedas y protegidas a la sombra. La TPA puede encontrarse en zonas más elevadas, sobre todo con la llegada de las lluvias estacionales. Se puede encontrar esta especie a menudo en charcos bañándose.

Situación actual:
Se clasifican dentro del Apéndice II del CITES y Anexo B de la UE. No están incluidas en la IUCN Red List.

Descripción:
Tortuga de Patas Rojas: El caparazón es elongado a diferencia de otras especies. Los escudos marginales están metidas hacia dentro. Los escudos gulares son pequeñas y no están proyectadas hacia fuera. Los  escudos pectorales son estrechos y los abdominales más anchos. Son tortugas de caparazón oscuro a excepción de unas manchas claras (areolas) en el centro de los escudos marginales, vertebrales y pleurales. El plastron posee un color amarillento, pudiendo aparecer más oscuro. Las escamas de la cabeza son de color gris oscuro a negro y tiende a aclararse hacia la zona caudal del cuello. Las patas son oscuras también con unas manchas que van desde rojizas hasta amarillentas anaranjadas. Poseen 5 uñas en cada extremidad delantera y aquellas TPR de la zona sur del Bosque de Amazonas poseen una escama modificada de mayor tamaño en la zona interior del codo que les ayuda a doblar plantas con su paso. Las patas traseras poseen menos escamas y 4 uñas. Un ejemplar adulto mide aproximadamente 30cm y pesa alrededor de 8kg. Los machos suelen ser más grandes que las hembras. No es raro encontrar ejemplared de 40cm, estando el record en 60cm y 23kg. Poseen un dimorfismo sexual marcado, especialmente aquellas encontradas más al norte, siendo los machos más grandes, más indentadas en la zona central del caparazón (esto no está marcado en las variedades del este y menos aún en las del sur) y con una cola más larga. La apertura caudal también es más ancha en los machos.

Por geografía hay diferencias considerables entre grupos:

1) Noroeste (Panamá o morrocoy): sur de Panamá y noreste de Colombia. Los hábitats preferidos parecen ser zonas de Savannah y boscosa. Presentan caparazones de color gris oscuro a color café. escamas amarillentas a naranjadas en las patas y plastron con poco dibujo.

2) Norte (Colombia o wayapopi): desde los Andes a las zonas altas de Guaiana, norte de Colombia y este de Venezuela. los hábitats preferidos no están bien definidos. Escamas de color amarillo claro a tangerino claro en comparación con la anterior. Más tendencia a disponer de una escama prefrontal dividida entre los ojos.

3) Noreste (Guayano o común): desde Venezuela, Guyana, Surinam, Guaiana francesa y zona norte de Brasil. Los hábitats preferidos son las zonas verdes de Savannah seca.

4) Sur (Gran Chaco, gigante o motelo): de la zona de Gran Chaco de Bolivia, Paraguay, partes de Brasil y Argentina. Prefieren zonas más templadas y secas. Suelen medir 5-10cm más que otras variedades y poseen unas escamas de color amarillo a rojo claro en las patas. Poseen un plastron oscuro y una escama muy desarrollada en el codo. Los machos no muestran la indentación lateral en el caparazón que sí que poseen aquellas del norte.

5) Este (Brasileña o japuti): centro sur de Brasil. Muy semejantes a las del sur pero de menor tamaño. poseen escamas muy rojizas en las patas y también en la cabeza (Cherry-Head). 

Tortuga de Patas Amarillas: Son esencialmente de mayor tamaño que aquellas TPR, alcanzando los 50cm comunmente y pudiendo llegar a 71cm. Los colores son de marrones y amarillo, siendo negro y naranja en las TPR. Pueden parecerse bastante y se pueden confundir, especialmente si se miran ejemplares jóvenes a cierta distancia (pensemos que durante un tiempo se llegaron a considerar la misma especie llamada testudo tabulata).

 

MANTENIMIENTO EN CAUTIVIDAD

La diferencia entre cuidados de estas dos especies se basa en que se encuentran en habitats diferentes. Las TPA prefieren una intensidad de luz menor, unas temperaturas estables de alrededor de 29ºC con una humedad elevada. Les gusta una lluvia ligera y posiblemente estimule la alimentación y la reproducción. Las TPA suelen ser más timidas que las TPR, evitan realizar túneles que podrían inhundarse y a menudo ponen huevos de cascara gruesa encima de la tierra.

TERRARIO

Las dimensiones para jóvenes inicialmente pueden estar alrededor de 60 x 90 cm de base y para adultos el tamaño mínimo podría rondar los 120 x 180cm de base. Claro está que son especies de grandes dimensiones y por lo tanto no son recomendables para ser mantenidas en un terrario en una casa ya que hay otras especies más adecuadas de menor tamaño. De todas formas, cuanto más grande sea el terrario mejor.

Como sustrato se puede usar virutas de cipreses o similares ya que ayuda a mantener la humedad, dejando idealmente la zona de alimentación libre de sustrato.

La variedad del sur utiliza excavaciones de armadillos (Priodontes maximus) en su hábitat natural que es una diferencia de las otras variedades.

ILUMINACIÓN

Las horas de luz (fotoperiodo) debe de coincidir con aquella encontrada en su hábitat natural, estando alrededor de 12h en las zonas próximas al ecuador.

El suministro de espectro ultravioleta (UV), tanto A y B, se considera importante simulando su hábitat natural y siendo diferente si trata de la TPR o TPA. Ésta puede estar alrededor de 5% ultravioleta B (UVB) y 2% UVB según sea una TPR o TPA, respectivamente. Siempre debemos de tener en cuenta la distancia tubo-tortuga a la hora de utilizar diferentes tubos, incandescentes o bombillas de vapor de mercurio y el uso de un medidor de UVB es siempre recomendado para fijar las medidas en diferentes partes del terrario.

TEMPERATURA Y HUMEDAD

Aunque parece una especie resistente, parece que una temperatura de 20-26.6ºC ambiental con un punto de asoleamiento de 32ºC  para tortugas mantenidas en terrario o tortuguero es idóneo. No realizan hibernación, pero se verá un descenso de la actividad en períodos más fríos.

Para el correcto crecimiento de las crías usaremos humedades relativas mayores. Los adultos toleran rangos más amplios pero si las temperaturas descienden por la noche es recomendable mantener la humedad relativa baja.

Parece ser que aquellas especies del Sur disminuyen su actividad durante varias semanas en invierno cuando son mantenidas en cautividad. Parece ser que son más tolerantes de temperaturas y humedad extremas que las otras variedades.

ALIMENTACIÓN, SUPLEMETACIÓN Y AGUA

Ambas especies son omnívoras en mayor o menor grado. Dietas y las preferencias varían entre especies y distribución geográfica. Se han realizado estudios sobre sus hábitos en Brasil (Moskovits and Bjorndal, 1990). Se sabe que consumen, aparte de flores, frutas y hojas, carroña (tanto de aves, reptiles, ciervos, agouti), caracoles, hormigas, termitas, abejas, mariposas, escarabajos, hongos. También se ha detectado el consumo de arena (Moskovits and Bjorndal, 1990) y cortezas. Se ha descrito la preferencia de TPR por flores amarillas y rojas (Castano & Lugo, 1981; Pritchard & Trebbau, 1984). Las variedades del sur y probablemente las variedades del este también, consumen mayor cantidad de Opuntia que las otras variedades.

Las frutas siguen siendo un componente muy importante de la dieta en esta especie, siendo de hasta 70% durante la época húmeda y 40% durante la seca. Suelen ser consumidas al caer de los árboles, siendo las más consumidas: Pasiflora coccinea, P. vespertilio, Ficus sp., Philodendron sp., Spondias luteas, Duguetia surinamensis, Mauritia flexuosa, Pouteria hirta y Brosimum potabile. Las flores componen el segundo elemento más consumido por TPR como Jacaranda copaia, Mauritia flexuosa y Cholospermum orinocense. Durante la estación seca pueden llegar a un 25% de su dieta. Un 20% de la dieta lo compone hojas verdes y tallos. Otro 20% está formado por elementos misceláneos como carroña, termitas, musgo, hongos. (Pritchard & Trebbau 1984; Ernst & Barbour 1992).

En cautividad se debe proporcionar proteína de origen animal bajo en grasa por su característica omnivora. Una vez por semana se puede proporcionar proteína; se ha sugerido ofrecer 25g de comida de gato húmedo bajo en grasas semanalmente a una tortuga de 9kg (proporcionalmente menos para los juveniles) (Highfield, 2000-2002).

A diferencia de las especies africanas como la Tortuga Leopardo o la Tortuga de Espolones, éstas especies toleran muy bien las dietas más ricas y dulces, más elevadas en carbohidratos. Una dieta considerada como desastrosa para aquellas especies africanas podría considerarse óptima para estas dos especies sudamericanas. De la misma manera, el tracto gastrointestinal de estas especies no esta preparada para una dieta elevada en fibra como pueden consumir especies como las Tortugas Leopardo o de Espolones. 

Debido a los elevados niveles de purinas, el agua es un componente importante que debe estar siempre presente como agua de bebida y la humedad relativa ambiental más elevada tiene también un papel importante. Aquellas especies que habitan en zonas donde disponen de facil acceso a agua y unas condiciones ambientales de humedad elevada suelen ser más amino-ureotelico, excretando mayores cantidades de urea y amoníaco. Mientras que aquellas especies de zonas más secas son uricotelicos, excretando ácido úrico como principal producto del metabolismo proteico. 

Sugerencias de la dieta:
Verduras: hojas verdes (mostaza, rabaniza, hojas nabo, col rizada, col, diente de león, espinacas, brócoli), hierbas de jardín, hibisco, hojas de vid, rosas, claveles, lechuga (no dar en exceso), calabaza, calabacín, zapallos, patatas dulces, zanahorias desmenuzadas, surtido de verduras congeladas (guisantes, maíz, zanahorias, alubias verdes); alfalfa, rábano, trébol; pienso de alfalfa humedecido, champiñones, brócoli, guisantes verdes, cactus (Opuntia, sin espinas!)
No se recomienda el exceso de las verduras de la familia Chenopodiacea (acelga, espinaca) por poseer oxalatos que limitan la disposición de calcio. Tampoco se recomienda un exceso de la familia Brassica (mostazas coliflor, brócoli, nabo) por reducir la disponibilidad de iodo pudiendo resultar en hipotiroidismo (goitrógenos). Se puede ofrecer pepinos, pimientos, calabacín, calabaza, etc.
Frutas: uvas, manzanas, naranjas, peras, fruta de Opuntia, melocotones, ciruelas, dátiles, melones, fresas, frambuesas, plátanos, mangos, papaya, melón, sandía, piña y tomates.
Proteínas: entre 10-20% de la dieta (1 vez por semana). Ratones o alimento de gato bajo en grasas.

El ratio calcio:fósforo (Ca/P) proporcionado que debería ser alto, por lo tanto no sobrealimentar con carne es importante porque posee un ratio Ca/P bajo y puede llevar a problemas de crecimiento, metabólicos o renales.

Suplementación:
Las TPR y TPA son especies que no se asolean tanto como pueden hacer especies de zonas áridas, por lo que obtienen gran cantidad de su vitamina D3 del componente animal de su dieta. En cautividad se considera que el aporte de vitamina D3 y calcio es importante, sobre todo durante edad de crecimiento. Un aporte de calcio 4 veces por semana y vitamina D3 2 veces por semana debería ser suficiente. De forma ideal se puede realizar controles sanguíneos de valores renales, calcio y ratio Ca/P para valoración objetiva sobre las necesidades particulares de cada tortuga, así como el estado fisiológico en que se encuentre.

REPRODUCCIÓN

La mayoría de las tortugas de patas rojas, alcanzan la madurez sexual a los 20-25cm de longitud, que suele suceder alrededor de los 5 años de edad.

Los machos son de mayor tamaño con una concavidad hacia caudal del plastrón. Las hembras presentan el caparazón caudal aplanado para facilitar la monta. Otra diferencia entre sexos radica en la longitud de la cola (en machos más larga que hembras). La placa supracaudal en hembras no está tan desarrollada como en machos. Al alcanzar la madurez sexual se hace más evidente la parte central del caparazón más estrecho.

Los machos durante la época reproductiva, al igual que sucede con otras especies, emiten un sonido gular para atracción de hembras y mantener alejados potenciales competidores (Campbell and Evans, 1967; Spiess, 1997).

En vida silvestre, la época de mayor actividad sexual se encuentra entre Junio y septiembre aunque se pueden reproducir durante todo el año en cautividad.

Mientras que otras variedades comienzan a realizar puestas en agosto/septiembre y sucesivas cada 3-4 meses, aquellas del sur no parecen comenzar en estas fechas con tanta precisión, ni tienen puestas tan regulares.

Las puestas suelen ser de entre 2-15 huevos. La incubación realizada a una humedad relativa del 80% y 29ºC de temperatura produce una eclosión entre 117-158 días. Las crías nacen del huevo con 3.9-4.5 cm y con un peso de 22-30 gramos (Ernst, et al., 1997; Legler, 1963; Spiess, 1997). El sexo es determinado por la temperatura de incubación (Legler, 1963).

Un recipiente con una profundidad de 20-25 cm estimulará la puesta. No existe ningún tipo de cuidado sobre las crías y serán autónomas desde el momento de la eclosión (Ernst, et al., 1997; Moskovits and Kiester, 1987;Spiess, 1997; Wilkinson, 2010)

 

Páginas web relacionadas

http://animaldiversity.ummz.umich.edu/accounts/Chelonoidis_carbonaria/

http://www.chelonia.org/articles/redfootcare.htm

http://es.scribd.com/doc/79234646/67/III-4-3-4-1-Geochelone-Chelonoidis-carbonaria-Spix-1824

http://www.currentzoology.org/temp/%7B5FFBCC02-2AEB-4D3C-A7D3-4FCEBB9D54D5%7D.pdf